Las empresas energéticas miran al extranjero
Europa abre la puerta a la inversión de las empresas energéticas españolas. La Directiva Europea de Energías Renovables, con carácter obligatorio para 2020, ha marcado la senda de la internacionalización de las compañías nacionales, además de fomentar las subvenciones de los países de la UE y de generar nuevos proyectos de energías renovables.
FUENTE | Expansión 02/12/2008
El futuro pasa por abrirse al extranjero, ya que en España cada vez hay menos megavatios (MW) proyectados para grandes proyectos eólicos. La cuestión que se plantea a la hora de buscar oportunidades de negocios en nuevos mercados es cómo presentar un proyecto en un país desconocido: los trámites, las licencias o tarifas, entre otras cuestiones.
Estos son algunos de los aspectos que se analizaron en las jornadas Inversión de Energías Renovables en Europa, organizadas por Unidad Editorial Conferencias Formación y celebradas el pasado noviembre, que contaron con el patrocinio de Iberdrola Renovables y DLA Piper. Un foro de debate en el que participaron profesionales en inversiones, promotores, distribuidores y asesores energéticos de distintos países.
DIFICULTADES
Andrés Bartrina, director de desarrollo de negocio de Iberdrola Renovables para Europa Norte, Asia y Pacífico, explicó la estrategia internacional de la compañía y desgranó las ventajas y dificultades a las que deben enfrentarse las empresas para entrar en los países de Europa del Este.
Por ejemplo, Hungría cuenta con 9.014 megavatios de producción instalada, según cifras de 2007, año en el que un 3,8% de la demanda estaba cubierta por energías renovables.
Según la propuesta de directiva europea del 23 de enero de 2008, el objetivo es alcanzar en 2020 el 13% del consumo eléctrico mediante fuentes renovables (en la actualidad, es del 4%). Según Bartrina, el país tiene un potencial de 1.600 MW eólicos y cuenta con tarifas atractivas hasta 15 años; pero, del otro lado de la balanza, los inconvenientes son la limitación de capacidad (sólo 330 MW autorizados).
Por otra parte, la Asociación Empresarial Eólica (AEE) reivindicó los beneficios del desarrollo eólico para la economía española y destacó su papel dinamizador en el contexto actual. “La eólica puede jugar un papel keynesiano, ha sido la mejor apuesta industrial que ha hecho España en los últimos años”, aseguró José Donoso, presidente de la AEE, que presentó ayer un estudio sobre el impacto macroeconómico de este sector en España, elaborado por la consultora Deloitte.
El informe prevé que, en 2010, el sector aporte 2.656 millones de euros al PIB (un 0,25% del total), frente a los 1.933 millones (un 0,21%) de 2007. En 2012, la energía eólica supondrá 3.233 millones, el 0,27% del PIB. En cuanto al comercio exterior, el sector exportó 2.550 millones de euros, según los datos del pasado ejercicio.
Autor: Y. B.




